historia del pimenton

Sin duda, el pimentón ahumado de la Vera es la especia más famosa de nuestro país y única en el mundo. Su historia se remonta a la Edad Media y las prácticas de cultivo de los frailes en los antiguos monasterios; una tradición que se quedó en la localidad y se trasmitió entre los agricultores posteriormente, convirtiéndose en la marca culinaria típica de la Sierra de Gredos y un elemento indispensable en la gastronomía de la Península. ¿Te apetece un viaje por la historia del Pimentón de la Vera? ¡Acompáñanos!

El viaje del pimentón desde América

Si bien los pimientos de la Vera son un cultivo catalogado como Denominación de Origen Protegida, hay que decir que el fruto, en sus orígenes, no es autóctono de esta tierra. En realidad, el origen del pimentón fue en los países de América del Sur, en concreto, en Bolivia y Perú. De hecho, los pimientos viajaron con Cristóbal Colón de vuelta a España en el año 1493 como una potencial alternativa a la pimienta que, por aquella época, se importaba desde la India. Así llegó al país para convertirse en lo que es hoy.

El inicio del cultivo en el Monasterio de Guadalupe

cuacos de yuste

La historia del pimentón de la Vera en España comienza a finales del siglo XV, en el Real Monasterio de Santa María de Guadalupe, ubicado en Cuacos de Yuste. Allí, los frailes Jerónimos tomaron el fruto traído de América, lo sembraron y tal fue su popularidad, que se expandió hasta Murcia, donde se produce la otra denominación de origen de este fruto rojo en España.

A partir del siglo XVIII, ya se encontraba plenamente consolidado el cultivo de los pimientos, siendo ésta la principal producción en la localidad favorecida, en parte, por una epidemia que asoló las cosechas de castaño. A partir de esa fecha se exportó a todas las demás provincias, pasando a ser un ingrediente esencial en la gastronomía local.

El siglo XIX y su gran expansión

Para esta época los cultivos de pimentón de la Vera ya habían superado a productos típicos de la zona, como el lino y la seda, siendo la principal siembra de la zona y su producto más emblemático. Y con el pimentón ahumado también se conservó el sistema de secado en hogares de madera por varios días y el tratamiento final en la molienda.

Hoy en día se ha introducido la maquinaria para mejorar el proceso final, pero el ahumado sigue siendo el mismo que el de la época medieval, dando a este fruto su particular sabor. En la actualidad, esta especia puede disfrutarse en cualquier parte del mundo y nosotros nos encargamos de ello, ofreciendo a través de Las Hermanas las distintas variantes de este magnífico oro rojo.